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ReflejosUna vez más pasó por delante de aquel espejo. Una vez más se detuvo delante. Y observo el extraño reflejo, un reflejo no creado por luz, que iba mucho más allá que ninguna otra imagen. Sin embargo, esta vez, al observar aquel ser que veía al otro lado del espejo, sintió miedo. Por primera vez sintió más real al reflejo que a sí mismo, y empezó a preguntarse si no sería él el reflejo. El otro parecía más real, incluso aquellas cosas comunes parecían más reales y con mas sentido desde la perspectiva del otro lado del espejo. Se preguntaba si ese vacío que sentía se debía a que no era real, al menos no más real que aquel reflejo, o si se debía a un vacio existencial que debía llenar. Si no era real, si no era más real que el reflejo de Elune sobre las aguas del lago, entonces, ¿Qué sentido tenía nada?. Si al final desaparecería, si solo existía cuando aquel se reflejaba, ¿A dónde llevaban sus esfuerzos? Así, con tan duras meditaciones sobre su existencia y la cruel dualidad del espejo, se planteó comenzar un camino. Si no era más real que aquel, lo sería. Le daría el sentido que necesitaba a sentir en su vida para sabrse vivo. Aquel científico le recordó, sin proponerselo, sus mismos deseos. Y entre aquellos que le rodeaban brillaban luces que le iluminarían. Esto requeriría grandes esfuerzos y sacrificios, caminar por el desierto de la oscurdad eterna durante demasiado tiempo, y lo que más le asustaba ahora mismo era si esa luz era real, o un espejismo creado por la necesidad de la misma.
Luz¿Cuantas posibilidades hay de que dos rayos de luz sean paralelos? En un universo tridimensional resulta en realidad practicamente imposible, digamos, una posibilidad entre 360^3.Y si además tenemos en cuenta que hay un punto de la realidad que recibe la luminosidad de ambos rayos resulta prácticamente imposible que sean paralelos (necesitaríamos una maquina de improbabilidad infinita para conseguirlo).
Ahora, tenemos dos rayos de luz en el universo, que comenzaron en lugares muy diferentes, incluso en tiempos diferentes, ambos rayos iluminan en parte un pequeño y apartado punto en el universo, pero nunca llegaron a juntarse... Hasta ahora. Por los avatares del destino ambos rayos confluyeron en un punto, un punto indeterminado de la realidad, donde se cruzaron durante un tiempo que en realidad, comparado con la eternidad, no será mas que un diferencial de t. Y cuando esas dos luces tan diferentes se cruzarón en un unico punto de la realidad hubo un estallido de luz y de color que sin embargo estaba lleno de paz y tranquilidad, una aurora boreal de color octarino que hizo desaparecer el tiempo y el espacio. El trovador errante miró el cielo y se sintió tranquilo, por fin el universo tenía sentido, o quizás simplemente no le importaba no entenderlo. Quisalan elevas
ProbabilidadesUn destello metálico surcó la habitación. Chocó contra el madera de la pared y se hizo añicos. Al suelo calleron los pedazos, trozos de cristal, madera, metal, y la aguja, que ya nunca señalaría ninguna dirección. Al otro extremo de la pared un hombre observava furioso el mar, de espaldas a la brujula recien destrozada. Ante sus ojos los Acantilados de Despair; infranqueables, se erguían sobre el mar agitado y mostraban su imponente cuerpo a tarvés de la bruma. El viento silbaba como riéndose de él. Una vez más, había llegado hasta un lugar del que nopodía continuar y debía desandar el cámino. Una vez más la brújula le había traicionado, una vez más debía alejarse del lugar a donde quería llegar... Esos malditos cacharros. Pero dependía de una para poder navegar, y ya no sbaía que hacer. Las había probado todas, pero resultaron inutiles. Las había que señalaban el Norte, pero, ¿Para qué te valía si debías encontrar tu propio camino? Había otras que señalaban el destino, pero los destinos en linea recta acaban siempre con un lugar que no se podía atravesar de ninguna manera y había que retroceder. Y esta última no señalaba el destino, si no la ruta para alcanzarlo, sin embargo el mar y la naturaleza son cambiantes, tanto que cuando la ruta no era impracticable por su dificultad, lo era por problemas logísticos, o si no por la modificación del camino, o por el ánimo cambiante del mismo marino que descubría que en realidad no merecía la pena tanto esfuerzo... Una vez más debería desandar el camino, retroceder hasta el comienzo y buscar una nueva ruta, sin embargo ya ninguna de las brújulas podría ayudarle, ya no creía en ellas ni en las cartas de navegación... todas ellas fijas, o demasiado directas Esa noche, como todas, cuando logró dormirse tuvo un sueño agitado e intranquilo, desesperanzador, lleno de pesadillas, de caminos imposibles, de ruido y de caos... Caos, desorden... y tuvo una idea Se despertó de repente, sin ese molesto tiempo en que tu mente esta despertando cuando tu cuerpo ya lo ha hecho; con la lucidez inmediata del que de pronto se da cuenta de que sabe algo que unos instantes antes ni si quiera imaginaba Recordó las antiguas leyendas sobre una brújula que todos los marinos desdeñaban porque no era capaz de marcar una dirección, pero que aquel que la utilizó hace tantos años aseguraba que jamás encontraría una mejor. Él la tenía, pero hasta este momento no le había encontrado utilidad; de hecho hasta este instante nunca pensó de que se tratara una brujula, probablemente la mejor que tendría jamás, así como la más extraña. La rescató entre todos los artilugios extraño que su caminar errante le habían hecho guardar. estaba en un apequeña caja de madera con un extraño símbolo sobre la tapa que debería ser alguna letra de algun idioma antiguo o secreto. La abrío y en su interior ninguna flecha, ninguna rumbo, ninguna ruta. Tan solo numeros, fluctuando, en una aparente vorágine caótica y sin sentido. Le llevaría mucho tiempo y muchas busquedas aprender a interpretarla correctamente, sin embargo, merecía la pena. Por fin había descubierto el secreto de la mejor brújula del mundo, la que siempre dejaba una alternativa, tra posibilidad, la que aseguraba que se podía seguir caminando sin retroceder cambiando ligeramente el destino aparente, para ocseguir llegar a donde él quisiera. No señalaba una ruta, solo una probabilidad Quien solo busca la salida, no llegará jamás a comprender y admirar el laberinto
KarinaLa tarde había sido una como tantas, sin nada especial que contar, y la noche, llegando a su fin, parecía que acabaría del mismo modo. La Luna llena resplandecía de ese modo que solo puede ocurrir cuando esta cubierta por nubes y parece que no se resigna a no ser vista. En la calle hacía frío y aunque a él le gustaba sentirlo, se encontraba en el interior de la estancia porque sabía que en ese momento procedía. Se había decidido a irse, el tiempo no espera a nadie, el día siguiente sería un día largo, tanto para él como para quienes con él estaban, y no deseaba ser molestia. Se estaba despidiendo mientras las risas resonaban en la estancia, y entonces, sucedió. La mujer abrió el baúl, en su presencia, para compartir el interior con él. Uno mucho más agradable que el de Pandora. Un baúl, cofre, caja… no importa la forma que coja en un momento preciso (de hecho en este caso no tenía ninguna de esas) y en muchos casos no es más que una idea que fluye entre los que están allí.
Y en su interior… en su interior vuelan hadas y ríen ángeles. En su interior las peores intenciones se ven como algo digno y desde otra perspectiva. Los sueños son reales. Y los tesoros que contienen, sin ningún valor material son tan valiosos como una vida misma, incluso a veces son tal. En su interior todo es perfecto, como cuando finalmente tan solo recordar lo mejor. Él… él sabía que no merecía el regalo que le estaban haciendo, haciéndole participe de esos tesoros, mostrando una vida de la que él no era parte, pero haciéndole parte de la misma; y sin embargo lo aceptaba como un regalo, como aquel que recibió los honores de Solamnia. Aunque no era la primera vez que ocurría, ese momento fue especial para él. Se dio cuenta de lo que, al menos para él y puede que para alguien más significaba. Vivió ese momento como algo más real que los motivos que le impulsaban a seguir errante por el mundo (pero no perdido) y que le hacían más parte si cabe de algo de lo que ya se sentía…. Se encontró escuchando palabras que hacía muy poco tiempo no habría soñado escuchar con naturalidad, y que aún le sorprendía. Se encontró hablando con la naturalidad y la tranquilidad que solo la confianza y el sentirse parte puede conceder. Se encontró recordando recuerdos que no le pertenecían, porque así lo deseaban y habando de esas cosas que uno no suele decir… Una vez más se encontró en esa tierra al Norte del tiempo. Finalmente el hechizo terminó, el tiempo llamó a su mente de vuelta al presente y a lo que los necios llaman realidad. Se fue, mientras repasaba aquellos maravillosos tesoros en su mente y deseaba que este final no hubiera llegado. Elen sila lumen omentielmo
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